La hotelería en la nueva realidad



Los hoteles ya se han puesto manos a la obra para darnos la bienvenida, con la salud de los huéspedes y trabajadores como prioridad dominante. Ha sido uno de los sectores económicos más golpeados por la crisis sanitaria, sin embargo, goza de una gran capacidad de adaptación, innovación  y resistencia a las crisis.

Una de las mayores incógnitas tras la crisis del Covid-19 que ha obligado al turismo a frenar su actividad, son las medidas de precaución para la salud y seguridad, destacar entre otras, uso obligatorio de mascarillas como medida fundamental de prevención, mayor frecuencia de limpieza, desinfección de las instalaciones comunes, habitaciones de clientes , formularios de declaración de salud y viaje  y el cierre temporal de algunas de las instalaciones.

¿Adiós al buffet libre?

Las autoridades han acordado que los restaurantes y comedores pueden seguir funcionando pero con una reducción de aforo, ampliando la distancia entre las mesas y  cubiertos  previamente desinfectados.
Se acabó el buffet tal y como lo conocíamos, con bandejas y recipientes para que cada uno se sirva lo que quiera, en la nueva realidad se optará por el servicio a mesa. 

Los departamentos de alimentos y bebidas están obligados a realizar inspecciones, su cumplimiento se valida periódicamente a través de auditorías independientes.

En las recepciones se han instalando mamparas de distanciamiento y se ofrece un córner higiénico con gel hidroalcohólico, mascarillas e información para los clientes. Se realizarán  check in express para que,  el cliente no tenga apenas que parar en la recepción y en las habitaciones se aplicará un protocolo súper reforzado de limpieza, con incidencia especial en aquellos elementos que tocan más los clientes.

En estos días, he tenido el placer de conocer a José Alberto Lara, CTO en NH Collection Amistad de Córdoba, tuve el magnífico placer de percibir el funcionamiento interno de un hotel de gran prestigio a nivel mundial durante estos tiempos de incertidumbre.
Alberto me afirmó que se están llevando a cabo todas las disposiciones idóneas para proteger el bienestar de sus empleados y clientes, pero a la vez intentan ofrecer una experiencia inolvidable dentro de un ambiente tranquilo y relajado.
La única diferencia será que tendremos que llevar guantes y mascarillas,  hacer una limpieza aún más profunda, pero se llevará a cabo, como siempre, con total sensatez.
Estamos convencidos de que muy pronto todo esto pasará y continuaremos haciendo felices a viajeros de todo el mundo.

En definitiva, se predice un aumento del número de empleados de limpieza, lo que significa un cambio en la distribución de costes de un hotel, con especial relevancia, los departamentos de limpieza y mantenimiento, así como la formación de los operarios también tendrá un papel culminante, ya que, si se quieren llevar a cabo todas las medidas para reducir los riesgos de contagios, será necesario el aprendizaje concreto en los subordinados.
Por lo tanto, los hoteleros se encuentran con  un nuevo turista,  mucho más prevenido, exigente y preocupado por la seguridad e higiene, por esta razón, los hoteles que triunfarán durante estos tiempos serán lugares sin preocupaciones sobre salud y seguridad; verdaderos oasis donde los clientes puedan descansar y sentirse salvaguardados.

 
“El cliente post covid-19 no es el mismo. Quiere garantías y en eso basará sus expectativas, y la más importante será la seguridad.”


Fdo.Juan Carlos Segura Ponce